Los Piercings en la oreja y sus cuidados

Hay muchos tipos de piercing que te puedes poner en la oreja, pero por el hecho de que sean un accesorio estético no hay que dejar de llevar cuidados a la hora de ponerse uno.

Cuando te colocas un piercing, hay que tener en cuenta que hay un riesgo de infección y por lo tanto hay que desinfectar bien la zona previamente a realizar la perforación. Esto sirve tanto para los que se ponen en la oreja, como en cualquier otra parte del cuerpo.

Pero quizás la gente suele pensar que por el hecho de ser la oreja es una zona menos sensible y que se corren menos riesgos que en otras zonas. Y aunque esto en parte pueda ser así, no hay que confiarse, porque también tiene sus riesgos.

Además, hay distintas zonas de la oreja donde te puedes poner un piercing, como cuentan en ModayJoyas. Dependiendo de si es una zona u otra, como el lóbulo, el helix, etc. Cada tipo de piercing se coloca en una zona distinta. Por lo tanto hay que tener en cuenta cuál es el que se coloca para llevar los cuidados necesarios que necesita cada uno.

Por una parte puedes encontrar el piercing tragus, que se pone en la zona de la oreja que está más próxima al rostro. Es una zona con un riesgo medio y no se puede comparar con el lóbulo, por ejemplo.

El piercing llamado Daith es quizás uno que está en una zona especialmente particular con la que hay que llevar más cuidado del normal, porque está situado cerca de la parte interior del oído y tanto el dolor como el riesgo de infección puede ser más acusado.

Además, también estás los llamados Conch o el Industrial, que están situados en zonas distintas.

Hay que tener en cuenta de que aunque la oreja sea una zona con menos capilares que en otras zonas más sensibles, también hay que estudiar muy bien las diferentes zonas que hay. Ya que cada una puede dar sus complicaciones.